Santuario Dioceano, el corazón de Zamora

El edificio neogótico es conocido como la Catedral inconclusa

Redacción | El Sol de Zamora

  · sábado 13 de enero de 2024

Foto: Fernando Maldonado | El Sol de Morelia

Zamora, Michoacán.-Zamora es conocida por ser la zona productora más importante de frambuesas, zarzamoras, fresas y arándanos de Michoacán. Pero, más allá de esto, es un lugar con bellezas naturales y arquitectónicas dignas de ser reconocidas. Una de ellas es el Santuario Diocesano de Nuestra Señora de Guadalupe, más conocido como la Catedral inconclusa, un edificio neogótico con toques actuales que, si bien ya parece terminado, en realidad sigue en construcción.

El historiador Hiram Padilla Rizo, refiere que la edificación fue iniciada a fines del siglo XIX por el segundo obispo de Zamora, José María Cázares, en específico el 2 de febrero de 1898; es decir, en plena época porfiriana. El diseño, se piensa, fue creado por un arquitecto llamado Jesús Hernández Segura.

Foto: Fernando Moldonado | El Sol de Morelia

Fue una obra impresionante para una ciudad que en ese momento tenía 15 mil habitantes y en la que además se estaban haciendo otros templos, como el de San José y el del Sagrado Corazón, menciona el historiador originario de Zamora.

Además, la obra fue planeada para que sí tuviera el estatus de catedral. Pero eso no ocurrió porque el proyecto se topó con la Revolución Mexicana. Padilla Rizo expone que la detención fue en 1914 “porque ese año llegó el general Joaquín Amaro, el cual tomó la ciudad y por eso se suspendió la construcción, de la que estaban solamente los primeros 20 metros sobre el nivel del suelo”.

Foto: Fernando Maldonado | El Sol de Morelia

Guerra Cristera

A partir de entonces, menciona, el espacio del Santuario fue utilizado con diferentes fines, “para canchas de béisbol o de básquetbol, como escuela secundaria, pensión para camiones de la basura”. Pero de todas estas, lo más escabroso fue que se empleó como espacio de ejecuciones cuando ocurrió la Guerra Cristera.

De hecho, especifica que el paredón de fusilamiento se encuentra en el interior del Santuario del lado norte del altar, en donde ultimaron a los cristeros. Pero eso sí, Padilla Rizo comenta que si bien no se sabe qué personajes terminaron sus días ahí, todavía en la actualidad se pueden ver las marcas de balazos, “incluso hay una estatua de San Judas Tadeo como protector del lugar”.

Foto: Fernando Maldonado | El S

Reinicio de la Obra

Y no fue sino hasta 1988 en que la iglesia católica reinició la construcción del Santuario Diocesano de Nuestra Señora de Guadalupe. No se pudo antes porque el lugar ya no estaba en manos de los religiosos.

El historiador explica mejor esto: “por mucho tiempo, la iglesia lo quiso recuperar, pero fue difícil” y no se tienen razones claras de por qué, pues señaló que falta documentación de ese proceso, además de que luego de la Revolución se perdió todo lo relacionado con el Santuario, incluyendo los planos originales.

Aunque el jerarca que lo logró fue Esaúl Robles Jiménez, octavo obispo de Zamora, quien recuperó el templo con el visto bueno del entonces secretario de gobernación Manuel Bartlett.

Foto: Fernando Maldonado | El Sol de Zamora

El propósito del obispo era que se continuara la construcción del Santuario, cosa en absoluto sencilla pues requirió la búsqueda de múltiples apoyos, “tanto para el diseño como para el dinero y para conseguir los recursos materiales, es decir, varilla de fierro, piedra, vitrales, piso y más cosas”.

Padilla Rizo comenta que desde esa recuperación hasta la fecha sigue la construcción del Santuario. “Lo reiniciaron en 1988 y se hizo una especie de reinauguración simbólica en el 2009 con la luz escénica, donde incluso cantó el coro de la ya desaparecida Gran Familia de mamá Rosa y hubo alrededor de 20 mil personas en el atrio”.

Foto: Fernando Maldonado | El Sol de Morelia

Y es que, como bien señala el historiador, se han seguido agregando detalles "como agujas, pináculos, balaustradas en la parte alta, esculturas de bronce en los nichos". Además, dice que el proyecto completo comprende que en la parte posterior haya oficinas y lugar de peregrinación; el inconveniente es que ahora hay un hospital psiquiátrico.

Por si fuera poco, el proyecto también contempla que una de las torres contenga mirador, centro cultural, una biblioteca y un elevador. "No sabemos para cuándo puedan estar pero se tiene contemplado y se siguen agregando elementos, tanto en el altar como los vitrales, en el techo, las torres y la fachada".